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Naturalmente, después que alguien ha nacido el plan es vivir. ¿no es cierto? La vida de un bebé depende del cuidado de sus padres o personas que tomen ese lugar/papel; así también en la vida espiritual. Ahora que usted ha nacido espiritualmente es primordial que un “padre espiritual”, una persona madura espiritualmente y que le haya demostrado amor, le cuide, guíe, alimente (enseñe) y entrene.

El Bautismo

Antes de entrar en la función vital de ese padre espiritual, conocida bíblicamente como discipulado, quisiera informarle brevemente sobre la necesidad del bautismo. Aunque muchos estamos de acuerdo en decir que el bautismo no es un requerimiento o requisito para ser salvo/cristiano, sí es un mandato de nuestro Señor Jesús a todo aquel que cree en ÉL, es decir a aquellos que ya son Cristianos (que han nacido de nuevo) (Marcos 16:16, Mat 28:19). El Cristiano que decide no bautizarse esta simplemente siendo desobediente.

El bautismo (la inmersión del creyente en agua, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo) es como un certificado de nacimiento; aunque no produce el nacimiento, sí testifica al resto del mundo que usted nació de forma legítima. El bautismo es el medio por el cual un creyente le dice al resto del mundo que usted ha nacido de nuevo y que ahora es Cristiano. Es un acto de obediencia y al mismo tiempo un acto simbólico que testifica que usted ha dejado su vida pasada y ahora ha sido limpio por la sangre de Cristo y ha decidido confiar en Él y seguirle. El bautismo no le salva pero sí testifica de su salvación (si es verdaderamente salvo) , de modo que hay algunas personas que aunque estén bautizadas no son salvas; así como alguien pudiera falsificar un certificado de nacimiento, el bautismo también puede falsificarse. Por el otro lado, lo normal es que cada creyente sea bautizado, así como es normal que cada bebé tenga un certificado de nacimiento. El bautismo es además la señal inicial que alguien es un discípulo. Al bautizarse los discípulos testificaban que estaban identificados con la enseñanza de su maestro y con este acto demostraban su voluntad de seguirle y ser su aprendiz. Si usted ha nacido de nuevo, no hay ninguna buena razón para no bautizarse, más bien usted debe desearlo y hacer de esta experiencia una que verdaderamente marque un punto importante en su vida.

El Discipulado

Ahora que usted ha nacido espiritualmente es primordial que un “padre espiritual”, una persona madura espiritualmente y que le haya demostrado amor, le cuide, guíe, alimente (enseñe) y entrene. Eso es básicamente discipulado. No es un programa más ni un curso a tomar, es lo que hacen Cristianos maduros con nuevos creyentes. Podemos resumir las funciones del discipulado en aquellas que los padres hacen naturalmente con sus hijos/as. Protección: Protegerles de falsas doctrinas y de experiencias que puedan influir negativamente en sus vidas. Alimentación: Suministrarles el alimento espiritual que es La Palabra de Dios, es decir enseñarles, explicarles. Entrenamiento: Modelar la vida cristiana a nuevos creyentes, es decir vivir lo que le enseñamos y así servirles como guía, estonces entrenarlos y equiparlos hasta que lleguen a la madurez espiritual. Los entrenadores de natación entrenan nadando, haciendo y modelando lo que enseñan, así también los cristianos que discipulan, modelan como es que se vive la vida cristiana. Evidentemente discipular requiere una relación personal y profunda entre el nuevo creyente y su discipulador. Para que usted disfrute una vida espiritual saludable esto es necesario, es por eso que es necesario congregarse, unirse a una iglesia saludable. Sugerimos que lea el artículo ¿Cómo Encontrar una Buena Iglesia? Como descubrirá, una buena iglesia debe ser obediente a la misión de Jesús: Hacer discípulos”; por lo tanto en ella debe existir una cultura de discipulado y una estructura de trabajo que produzca eso, discípulos.

El discipulado es tan importante que fue la única misión que El Señor dejó a sus discípulos. Nótese que esto fue precisamente lo que Jesús hizo, discipular, y luego mandó a esos discípulos a hacer discípulos, en otras palabras a multiplicarse y a hacer lo mismo que Él modeló primero. Mientras Jesús sanaba, enseñaba y hacia milagros, ETC; simultáneamente habían 12 hombres que estaban allí, oyendo y viendo, en cada ocasión, siendo enseñados, guiados, entrenados, equipados; y luego estos son enviados a hacer lo mismo. Ellos, especialmente los 3 más cercanos a Jesús, fueron quienes trajeron el evangelio (buenas noticias de salvación) al resto del mundo. Busque una iglesia que le discipule, le alimente con La Palabra de Dios, le proteja y le entrene; después hágase parte del equipo y láncese a hacer lo mismo: discipular.

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