nacer de nuevo del espiritu

Ser Cristiano no es producto de un cambio de comportamiento sino de naturaleza. No se trata de comenzar a hacer todo bien para agradar a Dios (como si eso fuera posible). Un pecador que haga casi todo bien, aunque tenga principios morales, es todavía un pecador, aunque el o ella no se considere como tal, Dios lo considera pecador, alguien que ha roto la ley de Dios y por lo tanto es culpable del castigo de tal violación: la muerte - separación de Dios. Al final “todos pecamos” (Romanos 3:23) ¿no es cierto? Pecar es producto de lo que somos, de nuestra naturaleza, pecamos porque somos pecadores. Ha existido solo un hombre que no pecó: Jesús.

Como por naturaleza todos pecamos, “estamos destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23) separados de Dios, esto es lo que la Biblia llama “muertos espiritualmente” (Efesios 2:1) no merecemos, y nunca llegaremos a merecer la gloría y la vida eterna por nuestra conducta. Se requiere una nueva naturaleza, un nuevo nacimiento, no uno carnal, sino nacer espiritualmente, nacer del Espíritu de Dios. (Juan 3) ¿ Qué es eso y cómo ocurre? El nuevo nacimiento ocurre cuando el Espíritu de Dios viene a morar al corazón del ser humano.

En el transcurso de nuestra vida hay momentos en los que el Espíritu Santo, Dios, trata con nosotros convenciéndonos de pecado. (Juan 16:8) Cuando respondemos reconociendo que somos pecadores y que por lo tanto necesitamos un salvador, el Espíritu de Dios nos lleva a conocer a Cristo. Cuando hemos confesado nuestros pecados en arrepentimiento y ponemos toda nuestra confianza en Jesucristo como nuestro único Salvador y Señor, entonces ese mismo Espíritu Santo viene a morar en nosotros, capacitándonos para vivir santamente y formando en nosotros el carácter de Cristo. Ese es el nuevo nacimiento. Desde ese momento en adelante somos nueva criatura, somos hijos de Dios y tenemos vida eterna. (2 Corintios 5:17)

Pin It